Una rosa para una flor.
Una flor es una mujer.
A veces la flor tiene espinas,
a veces se las quitamos
para no herirnos la mano.
Se puede alisar la espina
para suavizar el alma.
A nadie le gusta herirse,
perder gotas de su sangre,
con gusto pierdo la mía
por encender tu sonrisa.
A veces me salen cardos
y sé que soy muy odioso
pero aunque lo dudes tanto
es cuando más te amo
y te necesito en mis brazos.
Fheo.160706.
D.A.R.
Foto de Google.

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