Tú fuiste,
como una gran antorcha en mi camino.
Por donde caminaba sin saber,
aturdido a media obscuridad.
Llegaste,
con una gran sonrisa en los labios.
También te llevaste una sorpresa,
no esperabas a nadie llegar.
A veces, uno se encuentra en el camino,
deambulas sin rumbo, no hay motivación.
Por dentro, siempre supe que el destino,
se guardaba a alguien que tocaría mi corazón.
Yo digo que, para mí, tú representas mi cielo,
me dices que, para ti, yo soy como el sol.
Y somos, simplemente complementos,
de un mundo, en donde hoy sabemos, existe el amor.
Fheo.160323.
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